La planificación energética es esencial en cualquier sistema energético. Esta planificación aporta previsiones sobre la demanda de energía y los recursos necesarios para satisfacer esta demanda. También estudia la evolución de las condiciones de mercado para garantizar el suministro y los criterios de protección ambiental.

 

Los objetivos de la planificación energética son:

  • la reducción de costes,
  • la eficiencia energética,
  • la garantía de suministro eléctrico,
  • la diversidad de las fuentes utilizadas,
  • el fomento de las energías renovables.